Hace algun tiempo en ese lugar donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso”.
Murió el poeta lejos del hogar. Le cubre el polvo de un pais vecino. Al alejarse le vieron llorar: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar
golpe a golpe, verso a verso.”
Cuando el jilguero no puede cantar. Cuando el poeta es un peregrino. Cuando de nada nos sirve rezar. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Golpe a golpe, verso a verso. Golpe a golpe, verso a verso
Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed